Igualdad formal y desigualdad estructural

La existencia de derechos no garantiza por sí misma la desaparición de las desigualdades que esos derechos intentan corregir, ambas verdades coexisten y aquí se hace una lectura conductual de las jerarquías sociales que dan lugar a este fenómeno.

Durante las últimas décadas, numerosos países han incorporado a sus marcos jurídicos principios de igualdad y no discriminación. Las mujeres pueden votar, acceder a educación superior, ocupar cargos públicos y participar formalmente en espacios que históricamente les fueron negados.

Sin embargo, la persistencia de brechas salariales, violencia de género, distribución desigual de tareas de cuidado y castigos sociales diferenciadas, sugieren que la igualdad legal y la igualdad material no son equivalentes.

¿Qué mecanismos operan para permitir que ciertas formas de desigualdad sobrevivan incluso cuando ya no están respaldadas formalmente por la ley?

Responder esta pregunta implica llevar la atención de los principios jurídicos hacia los mecanismos sociales que mantienen determinadas formas de organización colectiva. Los cambios legislativos pueden modificar las reglas explícitas de un sistema sin alterar necesariamente las contingencias que organizan la conducta de quienes participan en él.

La abolición de la esclavitud, el reconocimiento del sufragio femenino o las leyes antidiscriminatorias representan transformaciones fundamentales desde el punto de vista jurídico. Sin embargo, la desaparición de una norma formal no implica automáticamente la desaparición de las prácticas, expectativas y relaciones de poder construidas históricamente alrededor de ella. En otras palabras, un sistema puede adaptarse a nuevas reglas sin modificar completamente la distribución de recursos, prestigio o legitimidad que lo caracteriza.

Desde esta perspectiva, la desigualdad no puede entenderse únicamente como ausencia de derechos. También debe entenderse como un conjunto de prácticas reforzadas socialmente que continúan produciendo diferencias en el acceso a oportunidades, reconocimiento y recursos.

Las jerarquías sociales se mantienen, muchas veces, mediante prácticas sutiles: recompensas, castigos sociales, expectativas normativas, reconocimiento diferencial, acceso desigual a oportunidades. Estos mecanismos operan diariamente regulando qué conductas son reforzadas y cuáles son castigadas. Por ejemplo, una mujer que ocupa una posición de liderazgo puede recibir críticas relacionadas con su apariencia física, edad, tono de voz o vida personal de formas que rara vez se aplican con la misma intensidad a sus contrapartes masculinas.

La existencia de una ley que permite a una mujer acceder a una posición de poder no elimina automáticamente las consecuencias sociales asociadas a ejercer ese poder. Por ello, la igualdad formal puede coexistir con formas persistentes de desigualdad estructural.

La desigualdad tampoco afecta a todas las mujeres de la misma manera. Kimberlé Crenshaw desarrolló el concepto de interseccionalidad al observar que las experiencias de las mujeres negras no podían explicarse adecuadamente analizando por separado el racismo o el sexismo. Su propuesta permitió identificar cómo múltiples sistemas de clasificación social pueden interactuar produciendo formas específicas de exclusión.

Desde una perspectiva estructural, esto implica reconocer que las categorías sociales no operan de manera aislada; la exposición a castigos, barreras o restricciones depende de la posición que una persona ocupa simultáneamente dentro de distintos sistemas de organización social. Por esta razón, políticas diseñadas para abordar una única dimensión de desigualdad pueden resultar insuficientes para comprender la complejidad de las experiencias reales de las personas afectadas.

Uno de los mecanismos más eficaces para mantener jerarquías sociales es el castigo informal: las sociedades no solo establecen normas jurídicas, también producen expectativas acerca de cómo deben comportarse determinados grupos.

Cuando una conducta desafía esas expectativas, suelen aparecer consecuencias sociales negativas que extinguen de inmediato aquellas acciones que amenazan el mantenimiento del status quo.

La expresión de ira constituye un ejemplo particularmente ilustrativo al pensar en cómo diversas formas de indignación política, protesta, o confrontación, son interpretadas de manera distinta dependiendo de quién las expresa. Mientras ciertas manifestaciones pueden asociarse con liderazgo o firmeza, otras reciben etiquetas como agresividad, exageración o inestabilidad. De esta manera, la regulación emocional se convierte también en un mecanismo de regulación política sin necesidad de prohibir formalmente una conducta para reducir su frecuencia; basta con aumentar sistemáticamente los costos sociales asociados a ella.

En resumen, las desigualdades sociales persisten porque los sistemas humanos no se organizan únicamente mediante leyes, también se organizan mediante contingencias sociales que distribuyen reconocimiento, legitimidad, recursos y castigos de forma diferencial.

La igualdad formal constituye una condición necesaria para reducir la desigualdad, pero por sí misma no garantiza la transformación de los mecanismos sociales que la producen y mantienen.

Comprender este fenómeno requiere una lectura que analice los sistemas de contingencias y procesos concretos mediante los cuales las sociedades refuerzan determinadas formas de conducta y restringen otras, perpetuando la reproducción de desigualdades incluso cuando exista el reconocimiento de derechos.


Referencias

Crenshaw, K. W. (1989) Desmarginalizar la intersección de raza y sexo. Una crítica feminista negra a la doctrina antidiscriminación, la teoría feminista y la política antirracista. Foro Legal de la Universidad de Chicago

Davis, A. Y. (1981) Mujeres, raza y clase. The Random House Ballantine Publishing Group, Madrid.

Hooks, B. (2000) Feminism is for everybody: passionate politics. South End Press, Nueva York.

Lorde, A. (2003) La hermana, la extranjera. Editorial San Cristobal, Madrid.

TED [@TED] (2010) Chimamanda Ngozi Adichie: The Danger of a Single Story [Video] Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=D9Ihs241zeg